Retromania acaba de cumplir 10 años. Diez años en los cuales inicié como muchos negocios: desde abajo, sin nada, sin dinero para invertir, pero con las ganas de vender algo que llegara a la gente y a su corazón, a sus recuerdos y a todos esos momentos que los hicieron felices. Ya lo dice la frase popular: “el recordar es vivir”.
Quería hacer un gran acontecimiento para celebrar estos 10 años, pero la realidad fue otra; la flama estuvo a punto de apagarse. Para hacerlo gráfico: mi canal de venta más fuerte es Mercado Libre. Un buen día, cambiaron sus políticas y los horarios de entrega de paquetes, haciéndome imposible cumplir con los tiempos establecidos. Al no ser dueño de los medios de producción y depender de terceros —sumado, claro, a mis propios errores—, prácticamente tuve que cerrar la cortina del negocio durante tres meses (así se sintió, aunque no fuera literal). Fueron tres meses que generaron cuentas, pagos a proveedores y deudas que hoy siguen pendientes.
Ahora, mi cuenta de Mercado Libre recuperó su mejor reputación y empieza a marchar de nuevo. El dinero que entra va directo a saldar pendientes; quizás no tan rápido como quisiera, pero ahí va, y confío en lograrlo como siempre: sacando a flote un sueño que tengo desde los 20 años, justo a unos días de cumplir mis 45.
Siempre amé el diseño, incluso cuando de niño ni siquiera sabía qué era el diseño gráfico. Creací dibujando a mis personajes favoritos y, como el dinero escaseaba, los moldeaba con plastilina. Sí, esos eran mis primeros juguetes (perdón, gobierno: me llevaba la plastilina del kínder a escondidas... bueno, me la robaba, pues).
Eso fue creciendo con el paso de los años. Al igual que tú, crecí en esos ochenta, noventa y dos mil, décadas plagadas de grandes y maravillosos recuerdos en todos los aspectos: caricaturas, videojuegos, películas, música, moda y juguetes. Toda esa nostalgia acumulada nos hace, si no la mejor generación, sí una con grandes temas de conversación. Espero que me sigan leyendo o escuchando, porque seguramente coincidiremos en muchas cosas. Voy a hablar de todo ello, pero desde la perspectiva de mis propios recuerdos y de nuestro amor por el coleccionismo y por aquello que nos marcó.
Todo esto sentó las bases para crear Retromania, un proyecto que me ha sostenido durante estos 10 años. No sé hasta cuándo seguiremos, pero mientras tenga aliento, aquí continuaremos.
Hasta aquí mi primer post, usando mi playera de Mazinger Z y mi gorra de Las Tortugas Ninja, verdaderos titanes de la cultura geek. Esta ropa no fue planeada, es simplemente cómo visto en mis días normales. Lo único planeado fue poner de fondo el soundtrack Zelda 25th Anniversary Symphony para concentrarme, y creo que lo logró.
Hoy, 6 de agosto de 2026, decido vencer el miedo y la inseguridad de empezar a narrar el porqué de Retromania. Gracias por leerme desde el fondo de mi corazón. Escribanme al correo [email protected] si ya conocían Retromania o si nos han comprado algo en estos 10 años. ¡Los leo con gusto!
Retromania: donde el pasado y el presente se juntan.

